Fragmentos del poema
"El
Infinito De Nuestro Amor"
Desde nuestro primer encuentro, lleno de festejos desde donde con entrañable emoción cobramos vida. Nuestro primer encuentro traspasaba los latidos de nuestros corazones, cuando sin pensarlo marcábamos entre palabras y miradas un enlace de un imborrable infinito en nuestro ser.
Aquel donde las promesas no se borran, donde los sentimientos expresados, sin palabras, comprometieron nuestro nuevo mundo, ese que
ya no puede desaparecer. Aunque nunca más me vuelvas a besar, aunque nunca más te vuelva yo a tocar, nada ni nadie puede detener nuestro encuentro mental, donde no nos hace falta la aproximación física para sernos fiel; porque no existe límites de encuentros, porque fuimos más allá de la física y del elemento.
Desde nuestro primer encuentro, lleno de festejos desde donde con entrañable emoción cobramos vida. Nuestro primer encuentro traspasaba los latidos de nuestros corazones, cuando sin pensarlo marcábamos entre palabras y miradas un enlace de un imborrable infinito en nuestro ser.
Aquel donde las promesas no se borran, donde los sentimientos expresados, sin palabras, comprometieron nuestro nuevo mundo, ese que
ya no puede desaparecer. Aunque nunca más me vuelvas a besar, aunque nunca más te vuelva yo a tocar, nada ni nadie puede detener nuestro encuentro mental, donde no nos hace falta la aproximación física para sernos fiel; porque no existe límites de encuentros, porque fuimos más allá de la física y del elemento.
Lo esencial, eso que no se puede ver ni tocar, es ahí donde no se pierde nunca la esperanza. Donde la fe, la dulzura del aliento, desde donde a diario nos convertimos en uno, a semejanza de aquel ser supremo que nos dio soplo de vida. Es ahí donde te tengo, es ahí donde vagan mis suspiros; entre pétalos de rosas son nuestras todas las flores, sin horas.
Marcas a diario con sonoras ondas, rimas de una desmemoriada sinfonía, sin querer percibir que es la misma mía. Viene al viento el dulce embriago de tus sutiles sentimientos, con los que llegas y tocas mi alma. Van también sin horas mis emociones, recorriendo... Desde nuestro ayer vivido, del hoy ausente, y del mañana siempre presente... Por este nuestro infinito amor, que jamás terminará.
© Copyright. Ana R Rosell
Derechos Reservados por la Autora. -Imagen de la Red.




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